Avisos de transparencia: exigibles desde el 2 de agosto de 2026
Cualquier cliente tuyo con un chatbot o que publique contenido generado con IA necesita avisos. Es la excusa perfecta para una primera llamada que no suena a venta.
Todos tus clientes usan ya herramientas de IA y ninguno tiene los papeles. Nosotros ponemos el método, el motor de diagnóstico y los seis documentos; tú los ofreces a tu cartera con tu marca y facturas el servicio. No necesitas saber de inteligencia artificial.
Estamos en piloto y lo decimos: hoy los packs los preparamos nosotros contigo, caso a caso. La plataforma con la que los generarás tú solo se construye con las tres primeras gestorías, y sobre lo que nos digáis.
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La estructura está decidida: nos llevamos un porcentaje por cada cliente que factures, y no pagas cuota de plataforma. Sin clientes no hay coste, y quien lleva dos no paga como quien lleva treinta. El porcentaje lo cerramos con las tres primeras asesorías y lo verás por escrito antes de comprometerte a nada.Cualquier cliente tuyo con un chatbot o que publique contenido generado con IA necesita avisos. Es la excusa perfecta para una primera llamada que no suena a venta.
El artículo 4, en la redacción de julio de 2026, pide medidas que ayuden a quien usa IA en la empresa a saber usarla, según lo que hace cada puesto. No exige garantizar un nivel ni ningún certificado, y casi ninguna empresa las tiene documentadas. Es el hallazgo que aparece en casi todos los diagnósticos, y el más fácil de resolver y facturar: un plan por puestos y su registro.
Las obligaciones de alto riesgo del anexo III se aplazaron a diciembre de 2027. Quien tenga la base documentada antes revende el módulo completo a toda su cartera sin empezar de cero.
Y la parte honesta: la ley española de sanciones sigue en el Congreso, así que la AESIA todavía no puede multar por este Reglamento. Eso no quita urgencia, la cambia de sitio: la evidencia se prepara antes, y cada vez más clientes grandes la piden en los pliegos sin esperar a ninguna inspección.
Tres escenarios con los precios que tú pones a tu cliente. Las cifras son ingresos facturables, no margen: hay que descontar tus horas —que con el sistema por detrás bajan a poco más de una por expediente— y lo que nos pagues a nosotros, que es justo lo que vamos a cerrar contigo.
| Escenario a 12 meses | 5 clientes | 10 clientes | 25 clientes |
|---|---|---|---|
| Adecuación inicial (precio de ejemplo: 390 € cada una) | 1.950 € | 3.900 € | 9.750 € |
| Vigilancia normativa (40 €/mes cada uno) | 2.400 € | 4.800 € | 12.000 € |
| Ingresos facturados en 12 meses | 4.350 € | 8.700 € | 21.750 € |
Supuestos del modelo, para que puedas discutirlos: el precio de la adecuación inicial es un ejemplo tomado de la parte baja de la franja que se observa en el mercado, y la vigilancia va en el punto medio (40 € de un rango de 30 € a 60 €). Los 12 meses de vigilancia suponen que el cliente entra en enero; en un alta escalonada, el primer año es menor. Nada de esto es una proyección de tus resultados: es aritmética sobre precios que tú decides.
Lo que nos pagas a nosotros no está en esta tabla, y es a propósito. La estructura está decidida —un porcentaje por cada cliente que factures, sin cuota de plataforma y sin topes de cartera: los expedientes son ilimitados, y una cuota plana haría que una asesoría con veinticinco clientes pagase lo mismo que una con dos—, pero el número se cierra con las tres primeras. Preferimos enseñarte la tabla sin nuestro porcentaje a enseñártela con uno que va a cambiar.
Ni falta. Tampoco eras experto en protección de datos en 2018. El sistema pregunta, clasifica y redacta; tú entregas, explicas y facturas. La formación de tu equipo va incluida.
La clasificación es un motor de reglas trazable: cada resultado cita su artículo y se puede auditar paso a paso, no es una caja negra que improvisa. Los casos complejos se derivan a un despacho en lugar de resolverse por intuición. Y cada documento lo firma tu cliente, no tú.
Estado actual: metodología elaborada por nuestro equipo sobre fuentes oficiales, pendiente de validación por un despacho colaborador. Cuando esté firmada, lo diremos con nombre y fecha, no antes.No queremos veinte altas vendidas y veinte gestorías solas. Queremos tres que cierren sus primeros clientes con nosotros al lado, y que nos digan qué falta.
Y el papel, por delante: cuando operas con nuestra plataforma, los datos de tus clientes los tratamos nosotros por cuenta tuya, así que antes de tocar un solo expediente hay que firmar el contrato de encargo de tratamiento del artículo 28 del RGPD. Lo estamos cerrando y sin él el sistema no deja dar de alta a nadie: es una comprobación del propio código, no una promesa.
Y la condición honesta al revés: si después de las conversaciones vemos que el canal no encaja, lo decimos y lo dejamos. Preferimos eso a colocarte un servicio que no vas a usar.
Esto no es un alta ni te compromete a nada: es una conversación de descubrimiento para saber qué te preguntan tus clientes y si el canal te encaja. De las que salgan, elegimos tres.